Wednesday, June 8, 2011

Nothing but Sunny Days

This morning I got up to go to work as I always do.  Hitting snooze 3 or 4 times, jumping into the shower and then into fresh clothes, celebrating the extra time to pack lunch, and maneuvering the short, but always traffic jammed, trip to work.  Each morning is relatively the same with few differences.  This morning on my drive to work, something struck me differently.  It was something that had not happened in a long time – I found myself squinting into the sun.
 
Based on the conversations I’ve had I know I’m not the only one anxiously awaiting the warmer summer days that we would’ve expected by now.  When it didn’t come in May, we thought, well, hopefully June will bring the sun.  And lo and behold, June 1st rained.  In fact, on the first day of June alone we surpassed the month’s average rainfall.  But a week later, things are looking up.  This morning marks what appears to be a string of sunny days, and just in time.

Around the Chavez Center, the sunny weather has brought a new kind of vibrant energy.  Perhaps nobody has shown this energy quite as much as the Technology Empowerment program.  In the last week of classes, students are thrilled to be on the brink of receiving their certificates and certifications.  Computer repair students are bounding through the doors announcing their certification, while beginner, intermediate and advanced computer classes hurry to finish their final projects.  In each case, the good weather reflects the students’ renewed energy and optimism as they work extra hard in finishing the final week of classes.  But for many, this year in classes has not been easy.

As if taking cues from the weather to bring gloom on the classes, IT problems have been seemingly unstoppable in the computer lab.  Each week some new problem arose.  Internet issues, access to folders, disappearing work all disrupted the classes.  At one point even logging into a computer became quite the challenge.  At the end of the day though, each student walked away remembering not the problems that she had encountered, but the new skills she had learned.

This is the mentality that I think we can all learn from these students.  Even when the rainy days and frustrations seem endless, eventually the sun will come out – and that is where we need to focus our attention.

Our graduates walk across the stage next week, and their near futures forecast nothing but sunny days.


Esta mañana me levanté para ir a mi trabajo como siempre lo hago. Oprimiendo el despertador 3 o 4 veces, poniéndome en la ducha y luego en ropa limpia, celebrando el tiempo extra para empacar el almuerzo, y maniobrándome en el corto, pero siempre atascado, viaje al trabajo. Cada mañana es casi lo mismo con algunas diferencias. Esta mañana en mi camino al trabajo, algo me llamó la atención de otra manera. Era algo que no había ocurrido en mucho tiempo - me encontré entrecerrar los ojos hacia el sol.

Sobre la base de las conversaciones que he tenido yo sé que no soy la única esperando ansiosamente los días de verano más cálido que hubiera esperado a estas alturas. Cuando no llegó en mayo, pensamos, bueno, esperemos junio traerá el sol. Viene el primer de junio y llovió. De hecho, en este día solo se superó la precipitación media del mes. Pero una semana después, las cosas están mejorando.  Esta mañana marca lo que parece ser una serie de días de sol, y justo a tiempo.

Alrededor del Centro de Chávez, el buen tiempo ha traído un nuevo tipo de energía vibrante. Tal vez nadie ha demostrado que esta energía tanto como el programa de tecnología. En la última semana de clases, los estudiantes están encantados de estar a punto de recibir sus certificados y certificaciones. Estudiantes del curso de reparación de computadoras se limitan por la puerta anunciando su certificación, mientras que para principiantes, intermedios y avanzados de informática clases de prisa para terminar sus proyectos finales.  En cada caso, el buen tiempo refleja la engería y el optimismo de los estudiantes mientras ellos trabajan más duro en la semana final de sus clases.  Pero para muchos, este año en las clases no ha sido fácil.

Como si siguiendo el tiempo para llevar oscuridad en las clases, los problemas de TI han sido prácticamente imparables en el laboratorio de computación. Cada semana un nuevo problema surgió. Conexión de Internet, el acceso a las carpetas, tareas desaparecidos todo interrumpieron las clases. En un momento iniciando sesión en un equipo se convirtió en un verdadero desafío. Sin embargo, al final del día cada estudiante se alejó sin recordar los problemas que había encontrado, pero las nuevas habilidades que aprendió había.

Esta es la mentalidad que creo que todos podemos aprender de estos alumnos.  Aun cuando los días de lluvia y las frustraciones parecen no tener fin, con el tiempo el sol va a salir - y es ahí donde debemos centrar nuestra atención.


Nuestros graduados caminan por el escenario la próxima semana, y su futuro cerco, predice no más que los días soleados.

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