Thursday, October 28, 2010

We are not Powerless

As it turned out, the Chavez Center was in fact without power on the morning on October 28. That is not to say that we are powerless though. Despite the power outage, the Chavez Center conducted business as usual, improvising as needed. From the few laptops on site, the staff moved to nearby windows for light and continued to press on through the never-ending list of items to take care of. The day laborers hardly noticed the lack of electricity as they remained attentive to a civic engagement workshop about immigration issues, asking many questions about the process that for some hits close to home.


Slowly but surely computer students entered the Center ready to participate in that day’s lesson. They soon found that their lesson would be much different that day as the computers would be showing nothing but a blank screen. Without missing a beat, the computer class teacher taught eager students in the dimly lit room. “We reviewed previous material, and used our imaginations,” reported Elba, manager of the Technology Empowerment Program. The students participated in all of the discussion not letting the lack of computers impede their learning.


By the time 10am ESL classes rolled around, we found ourselves still without power. Volunteer teacher, Cindy, rolled with the new development, teaching classes in the open meeting area rather than in their pitch black ESL room. The students were not discouraged by the noisy room, but excited by the change of scenery for their class.


An outbreak of cheers erupted from the staff and students alike when the lights flickered back on. Whatever comes our way, we are not powerless.





No estábamos sin poder! O estábamos?


De hecho el Centro Michael Chávez fue sin poder en la mañana del 28 de octubre. Eso no quiere decir que somos impotentes sin embargo. A pesar del apagón, el Centro Michael Chávez llevó a cabo como siempre, improvisando, según sea necesario. De las pocas laptop, el personal se acercó a la luz que viene a través de las ventanas y siguió trabajar. Los jornaleros apenas notaron que se fue la luz, ya que se mantuvo atento a un taller de participación ciudadana sobre temas de inmigración, haciendo muchas preguntas sobre el proceso.
Entrando en el Centro, los estudiantes de computación llegaron dispuestos a participar en la lección de ese día. Pronto descubrieron que la lección sería muy diferente ese día porque las computadoras no se muestran nada más que una pantalla en blanco. Sin perder el ritmo, el profesor la clase de computación enseñó a los estudiantes ansiosos en el salón con poca luz. "Revisamos el material anterior, y se utiliza la imaginación", informó Elba, gerente del Programa de Tecnología. Los estudiantes participaron en toda la discusión y no dejaron que la falta de computadoras les impidió en su aprendizaje.


A las 10 a.m. clases de inglés llevó a cabo, nos encontramos todavía sin electricidad. La maestra voluntaria, Cindy, adaptando a la oscuridad, dio las clases en otro salón. Los estudiantes no se desanimaron por la habitación ruidosa, pero estaban emocionados por el cambio de escenario para su clase.


Un aplauso estalló entre todos al Centro cuando las luces parpadearon de nuevo. Lo que venga, siempre tenemos el poder.

1 comment:

Audrey said...

What a fun at work! We are NOT powerless but Powerful!!